
Arcana Arcanorum
La expresión Arcana Arcanorum designa una tradición esotérica que forma parte integrante del trabajo realizado en el Grado 33, a través de tres niveles progresivos de profundización, donde el iniciado se aproxima al núcleo más profundo de la tradición esotérica occidental.
Aparece en la literatura rosacruz del siglo XVIII, particularmente en los Símbolos Secretos de Altona (1785-1788). No obstante otras fórmulas equivalentes ya habían sido utilizadas anteriormente por autores como el médico rosacruz Michael Maier (1568-1622), que hablaba de los Arcana Arcanissima, o por el Conde de Cagliostro (1743-1795), que empleaba la expresión Secreto Secretorum.
Estas enseñanzas tuvieron probablemente su origen en las academias humanistas italianas del Renacimiento. que representaban una alternativa a la escolástica medieval. Promovían una cultura enciclopédica y humanista que integraba al mismo tiempo filosofía, espiritualidad, arte y ciencia en una misma visión del conocimiento. Sus miembros se consideraban herederos de una antigua cadena iniciática que remontaban simbólicamente hasta el mítico Hermes Trismegisto a través de la tradición platónica.
Durante el siglo XVI surgieron centenares de academias inspiradas en este modelo. Algunas conservaron un carácter específicamente hermético e iniciático, entre ellas la Accademia dei Segreti de Nápoles y la Accademia degli Uranici de Venecia.
En el ámbito de la transmisión italiana, parece ser que los hermanos Joly introdujeron los Arcana Arcanorum en Francia en 1816, después de haberlos recibido en Italia. Ese mismo año fueron entregados al Gran Oriente de Francia, probablemente en forma de una síntesis de los cuatro últimos grados del Rito de Misraïm, en el que fueron integrados.
Lo esencial de estas instituciones no era la especulación intelectual, sino una auténtica forma de vida espiritual que buscaba unir pensamiento, belleza y experiencia interior. Esta corriente hermética continuó desarrollándose posteriormente en Inglaterra gracias a figuras como Giordano Bruno (1548-1600) y a los intercambios intelectuales entre París, Oxford y Cambridge. Con el tiempo, parte de esta herencia fue preservada por masones, quienes lo incorporaron a sistemas rituales e iniciáticos cada vez más estructurados. Bajo diversas denominaciones, entre ellas Aurea Catena («Cadena de Oro») y Arcana Arcanorum, esta tradición habría llegado hasta la masonería moderna.
A partir de entonces, numerosos grupos esotéricos y organizaciones iniciáticas afirmaron poseer o practicar estos misteriosos grados, que hoy en día reposan en el seno más íntimo del grado 33 del Rito de Menfis-Misraïm.